Photoshop, por Edurne Uriarte
Tanto que lo anormal es la irritación y lo normal y natural, la aceptación. De hecho, casi todo el mundo practica el Photoshop en los medios de comunicación actuales, tanto que ni siquiera se considera una mentira, sino un recurso estético aceptable para conseguir imágenes de mayor belleza. Porque se da por supuesto que los consumidores preferimos el placer estético de la perfección a la realidad de la fealdad y de la imperfección. Las imágenes como un medio de evasión y ensoñación más que de realidad e información. Pareciera que nos fuera indiferente la verdad, la fotografía, en este caso.
A pesar de que se trata de reportajes donde los personajes exponen no solo su vida privada, sino también sus tendencias estéticas, sus gustos, sus cuidados físicos, su maduración, reportajes donde el aspecto exterior constituye al menos la mitad de la información.
Pero coincide lo anterior con mis reacciones ante otro tipo de Photoshop no menos descarado y no menos aceptado socialmente. El de los firmantes de libros que no han escrito ellos sino otros escritores a veces anónimos. Y me ocurre con alguien que admiro, la ejecutiva de Facebook Sheryl Sandberg, con cuyas ideas sobre el liderazgo femenino coincido. Cuando descubro, días después de comprarlo, que “su” libro Lean In –unas reflexiones sobre el nuevo papel de las mujeres muy semejantes a las que he escrito yo misma en las páginas de esta revista en los últimos años–, ha sido escrito “en colaboración con” Nell Scovell, lo que, en lenguaje editorial, significa que lo ha escrito Scovell a partir del relato de Sandberg.
Inevitable en alguien que también reconoce el terror que sintió cuando le pidieron escribir un relato de 10 páginas en la escuela secundaria, el terror habitual de quien no ha nacido para la escritura.Y, sin embargo, tampoco parece enfadarse nadie porque una líder empresarial como Sandberg, que da consejos de liderazgo, recurra a esta descarada artimaña no muy propia de una líder. Porque no ha podido resistir firmar un libro. Porque el márketing ha sustituido a la verdad en los lugares más insospechados. Y con una aceptación social casi generalizada.
MUJER HOY - 13 DE SEPTIEMBRE DE 2014